Para un cinéfilo, así como para una persona cualquiera “un trabajo por encargo” es lisa y llanamente asesinar a otra persona por dinero, dichos crímenes tienen una característica muy marcada, nunca sabremos la identidad del asesino.
En la siguiente entrada vamos a escuchar un cd realizado por encargo en el año 2003, pero que no es precisamente una ejecución al buen gusto musical, no, este trabajo recata al tango clásico y sus intérpretes plasman su virtuosismo al servicio de él, además contamos una ventaja en este caso sabemos quien es el responsable, de esta maravilla que paso desapercibida por la bateas de las disquerías, y sin mas preámbulos paso a relatar de quien se trata.
Cuando silba el viento
El productor estadounidense Todd Garfinkle radicado en Japón, le propuso a Santiago Vazquez la realización de un cd de tangos tradicionales, mixturado con aires hindúes y barrocos, lo que provocaba el entrecruzamiento de instrumentos tan disimiles y a la vez característicos de la música ciudadana argentina como bandoneón y violín con un clavicordio o un sarod hindu, junto a estos el productor quería una voz de mujer, el primer nombre propuesto por Vazquez fue Lidia Borda, pero no fue del agrado de Garfinkle.
Nunca tuvo novio
Apurados por los plazos continuaron probando cantantes de distintas extracciones musicales, pero al no conseguir una cantante de su agrado, le ofrecieron a pedro Aznar se la voz de proyecto.
Esa es la historia de un CD que se edito en Japón únicamente.
Nocturna
El segundo trabajo de llama Será una noche – Segunda
En este cd Santiago Vázquez pudo elegir a Lidia Borda como su cantante.
Asi como el primer trabajo, este fue grabado en una iglesia, en toma directa de dos micrófono, sin sobré grabación, ni edición de estudio.
Lidia Borda en voz
Santiago Vazquez en percusión
Marcelo Moguilevsky en clarinete, clarinete bajo, flautas dulce, armónica y silbido.
Edgardo Cardozo en guitarra, requinto, guitarron, tiple y voz
“Cuando una canción deja cicatriz en el alma, es porque su corazón esta herido.”
Edgardo cardozo es un caso curioso porque es actor, guitarrista, compositor y cantante y todo lo hace bien… integro el grupo teatral La Pista 4, también formo parte de diversas agrupaciones musicales como Cuatro Vientos, Alejandro Oliva, Laurence Morris, Ernesto Acher y Manolo Juarez, desde 1997 integra el grupo Puente celeste y en año 2007 grabo el cd Amigo con Juan Quintero.
En el año 2000 grabo un hermoso cd. llamado Años después, en sello desaparecido y fue rescatado del olvido por el Club del disco. Con un trio de músicos que estaba compuesto del siguiente modo
Rene Rossano en guitarra eléctrica, acústica y coros.
Norberto Cordoba en bajo acústico y coros.
Edgardo Cardozo en guitarra criolla, melodica, guitarra de 12 cuerdas y voz.
En este cd. confluyen distintos ritmos boleros, jazz, milongas y tangos.
Las circunstancias, la vida, el amor, una mujer, hacen que un viejo tango de Homero Manzi Fuimos(1945) sea el protagonista de post, con una letra que esta mas vigente que nunca.
Fui como una lluvia de cenizas y fatigas en las horas resignadas de tu vida… Gota de vinagre derramada, fatalmente derramada, sobre todas tus heridas. Fuiste por mi culpa golondrina entre la nieve rosa marchitada por la nube que no llueve. Fuimos la esperanza que no llega, que no alcanza que no puede vislumbrar su tarde mansa. Fuimos el viajero que no implora, que no reza, que no llora, que se echó a morir.
¡Vete…! ¿No comprendes que te estás matando? ¿No comprendes que te estoy llamando? ¡Vete…! No me beses que te estoy llorando ¡Y quisiera no llorarte más! ¿No ves?, es mejor que mi dolor quede tirado con tu amor librado de mi amor final ¡Vete!, ¿No comprendes que te estoy salvando? ¿No comprendes que te estoy amando? ¡No me sigas, ni me llames, ni me beses ni me llores, ni me quieras más! Fuimos abrazados a la angustia de un presagio por la noche de un camino sin salidas, pálidos despojos de un naufragio sacudidos por las olas del amor y de la vida. Fuimos empujados en un viento desolado… sombras de una sombra que tornaba del pasado. Fuimos la esperanza que no llega, que no alcanza, que no puede vislumbrar su tarde mansa. Fuimos el viajero que no implora, que no reza, que no llora, que se echó a morir.
Pero este cd tiene en su interior otras joyas como el Bolero de la espera.